Gianduiotti, almendra garrapiñada y chocolate amargo

Alba, Asti, Barolo, Borgo San Dalmazzo, Castellazzo Bormida, Cherasco, Torino, Vicoforte

Alba (Cn)


Existe una larga y apasionada historia de amor entre el Piemonte y el chocolate. Una historia que desde la invención del gianduiotto (bombón de chocolate con avellanas típico de Torino) el siglo pasado en Torino conduce a Alba, después de la guerra, donde el maestro Pietro Ferrero patenta en 1946 un panecillo de chocolate para cortar en fetas. La pasta, nacida de la amalgama de cacao y avellanas tonda gentile de Alba, es perfeccionada en los años 60 por el hijo Giovanni Ferrero - el Willy Wonka del chocolate italiano, para el mundo el inventor del huevito Kinder – que lo transforma en crema para untar. Nace así la Nutella, goloso objeto de culto planetario a la que Nanni Moretti declara en el film Blanca su eterna dependencia. En Torino el chocolate es una institución. Se sirve en taza, con o sin nata, en los mejores cafés históricos de la ciudad entre los espejos de Baratti &Milano, los estucos de Platti, los mármoles de Mulassano, la atmósfera retrò del Bicerin. Elaborado y amasado en laboratorios artesanales como Candifrutto, Stratta, Odilla, Avidano, Medico, el chocolate piamontés se ha expuesto a la vitrina internacional durante los Juegos invernales de 2006 gracias a la inteligente promoción de maitres chocolatiers como Guido Gobino que ha acompañado este producto de calidad actualizado con un packaging moderno y de buen gusto. Inventor del “Turinot”, el pequeño gianduiotto nacido de la reconsideración de una receta típica turinesa caída en desuso a partir de los años veinte, y vendido también en Nueva York y Tokyo.
Pero no sólo Torino posee el liderazgo del chocolate. En todo el Piemonte, artesanos del chocolate y reposteros históricos compiten con sus especialidades. En Cherasco la confitería Barbero produce desde 1881 los “Baci di Cherasco” amasando el chocolate amargo con las avellanas tostadas mientras la Chocolatería Ravera sirve un inolvidable “cioccocaldo” (chocolate caliente) y, no muy lejos, en Vicoforte, Silvio Bessone importa habas de cacao de América del Sur para elaborar los “Fuego”, bombones afrodisíacos que nacen de una receta secreta. En Asti la histórica pastelería Giordanino, de puro estilo Liberty, realiza en exclusiva los “Alfierini”, almendras garrapiñadas con la efigie de Vittorio Alfieri y deshorna tartas Cabiria, inspiradas en el homónimo film de Pastrone con los versos de Gabriele D’Annunzio. En Castellazzo Bormida, localidad de Micarella, en provincia de Alessandria, Giraudi se ha especializado en apetitosos confitados a la pera, a la rosa, al pomelo recubiertos de chocolate… Y se podría seguir enumerando. Pero para los dependientes del chocolate las citas más golosas se encuentran en CioccolaTò (Torino del 6-15 de marzo y en provincia de Torino el 14 y 15 y el 21-22 marzo), la manifestación que a fuerza de degustaciones, espectáculos, encuentros y laboratorios, confronta artesanos locales y cholateros italianos invadiendo como un rito algo pagano la piazza Vittorio; con Un Borgo di Cioccolato (Un Burgo de Chocolate) (Borgo San Dalmazzo); con Cioccolato alla corte del Barolo Chinato (Chocolate en la corte del Barolo Chinato) (7 - 8 de marzo): un connubio en pos del dulce-amargo en las Bodegas de la Enoteca Regional del Barolo y en otros sitios de Langhe.

Fecha última actualización: 11/01/2010

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